Hubo un tiempo en que las albóndigas estaban en boca de todos. De palabra y porque se consumían seguido. Y en toda la Argentina. Y porque es un preparado exquisito. Y por muchos otros motivos, entre ellos porque nos lo preparaban madres, tías y abuelas que tenían una mano que Mamma Mía. Es difícil encontrar personas que no tengan recuerdos con comidas de este tipo, tan caseras, tan queribles. Escuchemos a Manuel, que nos relata el recorrido de una de las comidas que forman parte del paisaje en la mesa de nuestras familias.

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