¿Qué agregar a la certeza que todos tenemos acerca de que el celular ocupa gran parte de la vida cotidiana? La Ciudad de Buenos Aires impulsa programas que invitan a dejarlo de lado y participar de actividades presenciales. La idea es simple: aprender, compartir y disfrutar sin pantallas.
Las iniciativas abarcan disciplinas artísticas, científicas, deportivas y culturales. Orquestas y coros para acercarse a la música, clubes de ciencias y ajedrez para estimular el pensamiento, teatro, radio y cine para explorar la creatividad. También campamentos, vacaciones en la escuela y propuestas recreativas de fin de semana.
El objetivo es abrir espacios donde los chicos y jóvenes puedan descubrir intereses nuevos, fortalecer vínculos y vivir experiencias colectivas. Buenos Aires Ciudad de las Niñas y los Niños, por ejemplo, promueve la participación activa de la infancia, con ámbitos de juego, escucha y expresión.
Todas estas propuestas buscan acompañar la educación, enriquecer las trayectorias escolares y ofrecer alternativas concretas frente al exceso de pantallas. Aprender como se aprendió siempre, implica crecer con otros
Gran apuesta.
¿No se incluye cocina?
